ÁlvaroUnas cosas que llevo tiempo escribiendo.Para que lo leas sin prisa
Tú y yo en una moto de agua, con un acantilado y el cielo azul detrás.
01 / Lady y Lord riding the ocean!
Muchos pensamientos y tiempo guardando todo en mis notas, para ti lady.

Para ti,
amoron!

Nosotros,
pero con menos ruido.

Con todo lo que llevaba dentro.
Te he escrito algo
Amor,

ya sabes
que te quiero.
Mucho.

Esta carta tiene trozos de muchas etapas de nosotros. La empecé hace ya tiempo y la he escrito poco a poco, mezclando lo que sentía y lo que pensaba en cada momento, y cómo todo ha ido evolucionando con el tiempo.

No he hecho todo esto para convencerte de nada, y creo que ya lo sabes. Quería poner en algún sitio lo que he ido entendiendo sobre nosotros, sobre ti y también sobre mí.

Este último año, desde que llegamos juntos a Dubái por aquel septiembre de 2025, ha sido tan absurdamente intenso todo lo que hemos vivido que muchas veces hemos ido viviendo una cosa detrás de otra sin tiempo de entender qué coño acababa de pasar. Y ahora que se ve la luz al final del túnel y hemos bajado un poquito el ritmo, me parece un momento muy bonito.

Puedes leerlo a tu ritmo. No hace falta que me contestes.

Este año no cuenta.Bueno, sí cuenta. Y mucho.

Cuenta porque lo hemos vivido juntos, porque nos han pasado cosas preciosas y cosas no tan bonitas que nos han hecho aprender, porque hoy nos conocemos mucho mejor. Pero no es una muestra de lo que puede ser nuestra vida juntos. Tengo mucha confianza en lo que podemos construir los dos.

Para entender este año tengo que irme un poco más atrás, a cuando tuve que volver a Dubái. Teníamos mucha presión por la situación económica y profesional, y además nos cambiábamos de casa. Se nos venían muchas cosas a la vez y lo que pasaba alrededor no acompañaba del todo. Teníamos mucha incertidumbre y dependíamos de «terceros» para saber si íbamos a poder tener una estabilidad.

Empezamos con buenAura y con personas que nos hicieron perder el tiempo, conociendo a nuevas personas e ilusionados con los pasos que dábamos, aunque ello me hacía perder el sueño por aquel entonces. Todo eso fue afectando poco a poco y podía llevarme a puntos de desesperación. Y la verdad que yo personalmente nunca me había visto así, y mi cabeza tampoco sabía quizás cómo reaccionar ante tal situación.

Con todo ello, también se venía un cambio de casa. Una casa de ensueño en Dubái, donde empezar una nueva vida, aun con los gastos que conllevaba para aquel entonces. Y aun así he de decir que la mudanza me hacía muchísima ilusión, y ponía muchísima ilusión en cada mueble, pensando en ti. Aunque en ese momento no te lo pareciese por lo que expresaba, créeme, pero sí. Pero la presión económica no me dejaba disfrutarlo como me habría gustado en ese momento. Estaba cegado por la sensación de que te estaba fallando, de que no podía darte todo lo que quería darte, y eso me frustraba muchísimo. Me pasaba con todo: desde ir a ver un mueble que quería comprarte aunque se saliera de lo que me podía permitir, hasta ir juntos a hacer la compra en el supermercado. Y créeme, me afectaba más de lo que piensas.

Gracias a Dios, hoy puedo verlo de otra manera. Aunque entonces no lo pareciera, recuerdo aquella mudanza con muchísimo cariño, y sé que esa casa la vamos a disfrutar muchísimo más. En esa casa tampoco me comporté de la mejor manera, y todo eso junto hizo que no fuera la mejor versión de mí. Aquella situación fue difícil para los dos, y yo quizás la hice todavía más complicada.

Tú me ibas mandando señales, y yo no las veía. Así llegamos a tener que recolocar nuestra relación. Y aunque parezca raro, me alegro de que pudiéramos hacerlo: me sirve para darme cuenta de muchas cosas. Después llegó la guerra, y más tarde Tailandia: un mes que, dentro de aquella locura, recuerdo con muchísimo cariño.

Además, luego decidimos vivir seis meses en seis semanas. Asturias, Madrid, Barcelona. Familias, amigos, bodas, trabajo, aviones y maletas. Además, tú también has tenido cosas difíciles propias. Y mientras tanto, nosotros intentando ser pareja y seres humanos funcionales.

Y sinceramente, si hemos podido con todo esto, creo que hay pocas cosas que no podamos superar juntos.

  1. 01 /

    Dubái

    Donde todo empezó.

  2. 02 /

    Tailandia

    Un mes que recuerdo con muchísimo cariño.

  3. 03 /

    Asturias, Madrid, Barcelona

    Familias, amigos, bodas, aviones y maletas.

  4. 04 /

    Y luego, en casa.

    De vuelta a Dubái.

Un selfie de los dos en un mirador sobre la selva y el mar.
02 / Arriba del todo.
Los dos sacando bíceps frente al espejo del gimnasio.
03 / Super team.
Seis meses en seis semanas.

Lo que yo pensaba que estaba haciendopor nosotros.

Durante una época iba con la cabeza a mil: el trabajo, la casa, las cuentas. En mi cabeza había una idea muy clara: estoy haciendo esto por mí, pero por supuesto también por nosotros, como equipo. Quería que tuviéramos más estabilidad, menos preocupaciones y libertad para disfrutar juntos.

Cuando me dijiste que hubo momentos en los que llegaste a pensar que yo ya no te quería, me dolió muchísimo entenderlo. Yo sentía exactamente lo contrario de lo que estaba transmitiendo.

Yo te quería muchísimo, y todo lo que hacía, aunque demostrara lo contrario, lo hacía por nosotros. Has luchado a mi lado cuando yo no tenía «nada», y para mí eso tiene mucho valor y no sabes todo lo que lo valoro, por ello sé que te mereces lo mejor. Pero tú no podías entrar en mi cabeza: lo que recibías era cómo te hablaba, el tiempo que te dedicaba y cómo estaba contigo.

Y yo no estaba bien. Con todo lo que te he contado antes, muchas veces me ponía a la defensiva: estaba más enfadado, más negativo, menos cercano. Y hubo veces en las que acabé pagándolo contigo. Eras la persona que tenía más cerca, con quien compartía todo, y terminabas recibiendo un enfado que no te correspondía.

Entender de dónde venía no lo justifica, y ahora lo reconozco antes de que te llegue a ti.

Y ahora entiendo que no basta con querer a alguien por dentro si por fuera esa persona no puede sentirlo. Pensar «estoy haciendo todo esto por nosotros» no compensaba que tú pudieras estar preguntándote si todavía quería estar contigo.

Lo hablamos y cambié cosas, y sé que lo has notado. No quiero que se quede en entenderlo, ni ahora ni nunca.

Me pediste que, si de verdad eras la mujer que yo elegía, te lo demostrara. Eres tú. Y en ningún momento he decidido dejar de quererte.

Te quería entonces. Te quiero ahora. Y te lo voy a demostrar también cuando esté preocupado o las cosas se compliquen. Que puedas notarlo en lo pequeño, en lo cotidiano, sin tener que buscar el cariño detrás de mi mal humor.

Lo que yono estaba viendo.

Me acuerdo de cuando me preguntaste si de verdad yo no sentía que necesitábamos estar «un poco separados». Pues seguramente sí, pero mi respuesta sincera era que no. Mi cabeza hacía una operación sencilla: si después vamos a pasar un tiempo separados, aprovechemos absolutamente todo el tiempo juntos ahora.

Quería estar contigo, hacer planes, exprimir cada momento porque sabía que te iba a echar de menos. Mi impulso suele ser ese: hacer más. Más planes para aprovechar el tiempo, más rato juntos si noto distancia. Y a veces tú necesitabas justo lo contrario: bajar la intensidad. Hay que cuidar lo nuestro también y eso puede ser dejar espacio. Yo estaba intentando solucionar el cansancio con más vida.

Antes pensaba que tú necesitabas parar. Ahora sé que yo también lo necesitaba, aunque no lo viera por momentos. Fue parar y caerme encima medio año de emociones: la casa, mi familia, trabajo, Dubái, nosotros. Todo guardado en pequeñas carpetitas mentales mientras seguía funcionando.

Y claro, igual yo tampoco estaba tan tranquilo como pensaba. Soy bastante bueno resolviendo, organizando y siguiendo hacia delante. No siempre soy tan bueno parando a preguntarme cómo estoy. Y creo que tú también eres buena haciéndomelo ver.

04 / Tus 30.

Tu mundo.
El mío.Y encontrarnos.

Me encanta compartir mi mundo contigo, y eso sigue siendo verdad. Pero cuando me decías que a veces sentías que te arrastraba a él, entendí que no era solo cuestión de lo que yo pretendía.

Me gustaría que lo nuestro lo fuéramos decidiendo los dos, en vez de que yo hiciera un plan y después buscara cómo encajarte en él. Que haya sitio para tus proyectos, tus amigas, tu familia y tus planes sin mí, como siempre hemos hecho. Y también para los míos: mis amigos, mi empresa, mis obsesiones de turno y mis horas haciendo cosas que probablemente solo yo entiendo.

Y después encontrarnos, como un equipo. Cuando te quería ver en mis planes es porque estoy muy orgulloso de ti viéndote a mi lado. Porque te admiro y me hace ilusión tenerte. Pero también entiendo que no siempre te apetezca, y no quiero «arrastrarte» cuando algo no te apetece. Yo siempre haría el esfuerzo de estar a tu lado si me lo pides en algo que quizás no me apetece, pero entiendo que no siempre es necesario y que los dos tengamos que estar en planes que no tienen por qué. Quiero que seamos nosotros sin perdernos cada uno por el camino.

Tú en PortAventura, con los brazos abiertos junto al Pájaro Loco.
05 / Tu mundo.
Yo probándome un traje de triatlón frente al espejo; tú asomas detrás, sonriendo.
06 / El mío.
Los dos sentados en un muro de piedra junto al mar, con un perro en brazos.
07 / Y encontrarnos.

Que podamosdecírnoslo.

Mi cabeza a veces pide un «update» para entender qué ha pasado entre ayer y hoy. Es decir, puedo notar que algo ha cambiado entre nosotros de un día para otro, pero no sé qué es ni qué te pasa. Mi cabeza entiende mucho mejor las cosas cuando alguien me dice exactamente qué ha cambiado. Puedo notar que algo ha cambiado y aun así no entender qué te pasa. Y esto, después de varias sesiones, tiene una explicación que te podré contar más adelante...

changelog · nosotroscon menos ruido
  • decirnos «oye, esto me molesta»
  • preguntar si no entiendo
  • escuchar antes de explicarme
  • volver a hablarlo con calma
  • adivinar qué le pasa al otro

A veces las señales se me escapan, o las veo y no entiendo lo que significan. Necesito que podamos hablar con palabras directas de lo que nos molesta. Me cuesta mucho deducirlo, incluso cuando desde fuera puede parecer evidente.

Sé que muchas veces me dices que ya me lo habías dicho. A mí me ayuda mucho hablar de algo concreto: qué ha pasado, qué te ha dolido y qué necesitas de mí. De manera clara y directa.

Me gustaría que pudiéramos sentarnos y decirnos «oye, esto me está molestando» antes de que se nos vaya quedando dentro y se convierta en rabia o distancia. Y hacerlo los dos: yo también tengo que contarte lo que me pasa, sin esperar que tú lo adivines.

Por mi parte, quiero escucharte sin ponerme enseguida a explicar por qué hice algo. Preguntarte si no entiendo, comprobar que he entendido bien y cambiar lo que me toca.

También me pasa que me agarro a una frase dicha en un mal momento y me quedo dándole vueltas, palabra por palabra. Quiero escuchar qué hay detrás: qué te ha dolido o qué estás intentando decirme, aunque en ese momento no nos salgan las mejores palabras.

También estoy entendiendo que a veces ni uno mismo sabe todavía qué le pasa. No necesito una explicación inmediata para todo. Podemos tomarnos un rato y volver a hablarlo con más calma, sin que yo monte internamente una reunión extraordinaria del consejo de administración.

Me importa que las cosas que nos comen en el día a día no acaben comiéndose también lo nuestro.

Una temporada aburridapuede ser espectacular.

Ahora que empieza a haber un poco más de tranquilidad, me hace mucha ilusión poder disfrutarla contigo.

Y cuando pienso en lo que me apetece compartir contigo, me vienen a la cabeza cosas muy locas y también cosas bastante «normales».

Me ilusiona imaginar algo tan bonito como viajar juntos, construir cosas juntos, y hasta algo tan tonto como cenar juntos un martes. Pedir comida, estar en el sofá, contarnos alguna gilipollez. Gipsy teniendo sus fiestas, restregándose por nuestros pies mientras estamos viendo una serie. O un domingo en la playa, como aquel de Barcelona, que recuerdo con mucho cariño...

Y pensar: esto también es la vida que quiero. Después del año que hemos tenido, una temporada tranquila puede ser absolutamente espectacular.

El famosoreset.

Con bastante más sueño.
Especialmente yo.

Al principio esa palabra no la entendía. Mi cabeza la podía interpretar como empezar de cero. Ahora pienso más en recuperar la complicidad, las risas, lo que nos hacía tan nosotros. Con todo lo que sabemos ahora, también. Porque sabemos mucho más el uno del otro. Me apetece mucho todo eso, sin volver a las cosas que nos estaban agotando.

Y cuando tú hablas de mejorar «por los dos», me gusta y me encanta, y lo aprecio muchísimo. Veo que tú también estás haciendo tu parte y trabajando en tus cosas. Me hace bien sentir que estamos mirando hacia el mismo sitio, aunque cada uno tenga algo distinto que ordenar en lo personal. Yo no he descubierto de repente todas las respuestas.

Me ilusiona lo que hemos hablado de volver a casa en Dubái y recuperar nuestras rutinas con más calma. Pero he entendido algo: cada uno lleva su ritmo, y no tiene por qué ser el mismo.

Después de todo lo que hemos vivido, entiendo que no baste con decir que se han comprendido cosas. Siempre he sido más de demostrar que de decir. Y creo que tú también lo has notado en este tiempo atrás. Es necesario que podamos verlo en el día a día. En cómo te hablo, en cómo estoy contigo, en cómo llevo un día complicado. Que lo que te estoy escribiendo aquí siga teniendo sentido cuando cierres esta pestaña y volvamos a nuestras cosas.

Antes me costaba no interpretar la distancia como una señal de que ya no nos queríamos. Ahora sé que los tiempos de Dios son perfectos, y nada tiene que ser una presión para ti ni para ninguno de los dos.

A mí me toca cuidar cómo estoy contigo y ambos mantenerlo también cuando pase el tiempo.

Confío en nosotros, y en lo que vamos a construir con calma.

Un buen equipo.Antes que una pareja perfecta.

Admiro que hayas sido capaz de decir lo que necesitabas aunque fuera incómodo.

Gracias por haber estado a mi lado en todo esto. Por apoyarme, por ayudarme y, sobre todo, por estar. No necesito que me resuelvas nada: con todo lo que llevo o llevaba en la cabeza, que estés ya es un regalo. Y yo también quiero ser eso para ti, ahora y en todo lo que venga.

Quiero que estés bien tú, y yo también quiero aprender a estar bien conmigo. Dentro de todo esto, valoro muchísimo tener en ti a mi compañera y a mi amiga.

08 / Tú.

Me gustas tú. Tu forma de ser, cómo eres.
Me encantas.
Me gusta compartir cosas contigo, saber lo que piensas y reírme contigo.
Me encanta viajar contigo.
Me encanta entrenar contigo.
Me gusta que seamos equipo.
Me gusta despertarme a tu lado.
Me encanta el sexo contigo.
Y me encanta lo charo que eres a veces.
Porque te admiro, y vales mucho, como persona y como pareja.

La vida me parece bonita a tu lado. Eres un poco como una universidad: cuanto más te conozco, más aprendo, y más ganas tengo de seguir entendiéndote.

Lo de «super team» me gusta más que lo de pareja perfecta. Me parece bastante más nuestro. Quiero que podamos hacer planes entre los dos, viajar, construir cosas, discutir cuando no estemos de acuerdo y seguir aprendiendo el uno del otro. No hacerlo todo bien, pero sí poder contar el uno con el otro.

Te quiero a ti. Con nuestras cosas buenas, nuestras risas, nuestros viajes y nuestras cagaleras compartidas.

Los dos de noche en una terraza de Dubái, con el Burj Khalifa detrás.
09 / Dubái, de noche.
Después de todo…

Quererte mejor no significa quererte más fuerte.
A veces significa quererte con más calma.

Te quiero
amoron!!

Mucho.

Nos vemos muy pronto. Y luego, en casa.Álvaro
P. D. Me quedaba una cosa por contarte.

Esto llevaba tiempoen mis planes.

Hay algo que todavía no te había contado... Hace ya meses, antes del verano y de todo esto, empecé a preparar un viaje pensando en ti. Quería elegir algo que te hiciera ilusión y compartirlo juntos.

Con todo lo que llevábamos encima y el verano intenso que se venía, también estaba pensando en nosotros. Le di vueltas, lo preparé y lo he estado guardando todo este tiempo. Me hacía ilusión guardártelo como sorpresa. Una parte me la sigo guardando, pero el resto ya te lo puedo enseñar.

Tarjeta de embarquePara dos
SalidaDXBDubái
DestinoKMWZFJEYK?QZEYWKRMQ?FEJTYWKZF?
Te lo digo en el aeropuerto.
Pasajeros
Tú y yo
Fecha
Diciembre / Enero

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